
Estamos a dos semanas de concluir el Ciclo Litúrgico «B» con la Solemnidad Jesucristo Rey del Universo el próximo 24 de noviembre de 2024; pero, ¿Qué son los ciclos Liturgicos? Los ciclos litúrgicos de la Iglesia católica son los tiempos en los que se celebra la historia de la salvación de Cristo. Se dividen en tres ciclos: A, B y C, cada uno de los cuales contiene los tres tiempos litúrgicos: Navidad, Pascua y tiempo ordinario.
Son un modo de organizar las lecturas bíblicas que se hacen en la misa para que, aunque una persona solo participara en la misa, escuche proclamar la mayor cantidad de texto bíblico posible en 3 años (Estamos por concluir el ciclo B).
Pero además no solo se trata de cantidad de textos, sino de que tengan alguna articulación entre sí, que compaginen entre sí de alguna manera. Este fue el modo que implementó la reforma litúrgica promovida por el Concilio Vaticano II para enriquecer el contacto dominical y cotidiano del fiel con la Biblia. Por supuesto, eso no implica que deba limitarse la lectura bíblica a lo que se oye proclamar en misa: todos estamos invitados a leer la Biblia y a, diría, acompasar nuestra fe con el lenguaje bíblico. Pero incluso en el caso de que uno fuera un lector asiduo de la Biblia, la presentación de los textos que hace la liturgia siempre encuentra resonancias sugestivas, porque no lee racionalmente sino que lee desde el misterio que celebramos en la misa: la entrega de Jesús.
Para lograr una presentación tan completa, se estructuró en 1969 la celebración dominical a lo largo de tres años, que recibieron los nombres de ciclos «A», «B» y «C», cuando termina el ciclo C se vuelve a empezar en el ciclo A.
Los ciclos afectan a las lecturas de distinta manera según si estamos en un tiempo fuerte (Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua) o si estamos en el tiempo Ordinario (también llamado con su nombre latino de «Per Annum»).
En el tiempo Ordinario (34 de las 52 semanas del año) cada ciclo toma como base un evangelio sinóptico en el orden en que están en el NT: el A, Mateo, el B, Marcos y el C, Lucas. Dado que Marcos es mucho más breve que los otros dos, en el ciclo B Marcos se combina con domingos en que se lee Juan.
La lectura de esos evangelios es «semicontinua» es decir que siguen el orden de la presentación de los textos en los evangelios, pero no se leen completamente, sino que algunas perícopas se saltean, por cuestión de tiempo, o a veces de dificultad de comprensión.
información tomada del sitio http://www.eltestigofiel.org
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