
Decía San Agustín “Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en ti”; La misa es el memorial del Misterio pascual de Cristo. Nos convierte en partícipes de su victoria sobre el pecado y la muerte y da significado pleno a nuestra vida. Es de gran importancia conocer como está compuesto cada elemento que la componen, la Santa Misa está compuesta en 4 partes:

La Instrucción General del Misal Romano nos indica lo siguiente:
A) Ritos iniciales: 46. Los ritos que preceden a la Liturgia de la Palabra, es decir, la entrada, el saludo, el acto penitencial, el Señor, ten piedad, el Gloria. y la colecta, tienen el carácter de exordio, de introducción y de preparación. La finalidad de ellos es hacer que los fieles reunidos en la unidad construyan la comunión y se dispongan debidamente a escuchar la Palabra de Dios y a celebrar dignamente la Eucaristía.
B) Liturgia de la palabra: 55. La parte principal de la Liturgia de la Palabra la constituyen las lecturas tomadas de la Sagrada Escritura, junto con los cánticos que se intercalan entre ellas; y la homilía, la profesión de fe y la oración universal u oración de los fieles, la desarrollan y la concluyen.
C) Liturgia Eucarística: 72. En la última Cena, Cristo instituyó el sacrificio y el banquete pascuales. Por estos misterios el sacrificio de la cruz se hace continuamente presente en la Iglesia, cuando el sacerdote, representando a Cristo Señor, realiza lo mismo que el Señor hizo y encomendó a sus discípulos que hicieran en memoria de Él.
«Cristo, pues, tomó el pan y el cáliz, dio gracias, partió el pan, y los dio a sus discípulos, diciendo: Tomad, comed, bebed; esto es mi Cuerpo; éste es el cáliz de mi Sangre. Haced esto en conmemoración mía.»
D) Rito de conclusión: 90. Al rito de conclusión pertenecen:
- Breves avisos, si fuere necesario.
- El saludo y la bendición del sacerdote, que en algunos días y ocasiones se enriquece y se expresa con la oración sobre el pueblo o con otra fórmula más solemne.
- La despedida del pueblo, por parte del diácono o del sacerdote, para que cada uno regrese a su bien obrar, alabando y bendiciendo a Dios.
- El beso del altar por parte del sacerdote y del diácono y después la inclinación profunda al altar de parte del sacerdote, del diácono y de los demás ministros.
Decía San Agustín “Jesucristo es el Pastor que se hizo Pasto para sus ovejas”. No hay nada tan glorioso ni comparable, que el unirte en comunión al cuerpo de Cristo en la Sagrada Comunión, en esos momentos Dios está en ti, te conviertes en un Sagrario Viviente.
Te compartimos la liga de la Instrucción General del Misal Romano para puedas estudiarlo con mayor detalle…
https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20030317_ordinamento-messale_sp.html

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