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Halloween o Víspera de Todos los Santos

Puede resultar sorprendente descubrir que la palabra «Halloween» es la contracción de «All Hallows’ Eve«, palabras en inglés que significan «Víspera de Todos los Santos«.
Y no es nada curioso que el mundo la celebre de una forma totalmente distinta a como lo indica la tradición de la Iglesia Católica. Porque una cosa es celebrar una víspera y otra muy distinta es disfrazar la víspera.
La Víspera de Todos los Santos es, por definición, la espera de una Fiesta Solemne: el Día de Todos los Santos. Es el día en que la Iglesia Militante – nosotros, los que aún peregrinamos en la tierra – se une en celebración con la Iglesia Triunfante, es decir, con TODOS los que ya gozan de la presencia de Dios, conocidos y desconocidos.
Y aquí está la clave que el mundo ha perdido: la palabra Víspera significa precisamente «En Espera«. En la liturgia de la Iglesia, una víspera nunca se vive con desorden. Se vive en vigilia, en oración, en preparación. La mejor forma de esperar la llegada de la Iglesia Triunfante no es con miedo, es orando.
Da tristeza ver cómo muchas personas no perciben el peligro y la incongruencia en la forma en que el mundo celebra Halloween. La incongruencia es totalmente visible.
¿Qué relación puede tener la grandeza de la gloria de Dios, la luz de los santos vestidos de blanco – Apocalipsis 7,9 – con lo tétrico de los personajes que se eligen para disfrazarse: demonios, brujas, monstruos, muertos ensangrentados? Ninguna.
Y lo más sorprendente es que quienes se disfrazan de esa manera, defienden esta forma de celebrar argumentando que «no es nada malo«, que «es solo diversión«, que «es solo para los niños«.
Pero sí es algo malo, y por tres razones que todo católico debe entender:

  1. Porque cambia la espera por el miedo. La Iglesia nos enseñó a esperar el Cielo con lámparas encendidas, como las vírgenes prudentes del Evangelio – Mateo 25,1-13 -. El mundo nos enseña a esperar el Cielo disfrazados de infierno. ¿Cómo vas a esperar a los santos disfrazado del enemigo de los santos?
  2. Porque banaliza el combate espiritual. Disfrazarse de demonio «por juego» es olvidar que el demonio es real y que los ángeles caídos también son ángeles, con inteligencia y poder. La angelología de la Nueva Era comete el error de no visibilizar a los ángeles caídos. Halloween hace lo mismo, pero jugando con ellos. No se juega con lo que te puede condenar. San Pablo nos advirtió: «No es combatimos contra carne y sangre, sino contra principados y potestades» – Efesios 6,12.
  3. Porque roba a nuestros hijos la identidad de santos. Mientras la Iglesia Militante esa noche debería estar enseñando a sus niños a querer ser como San Miguel, Santa Teresita o San José, el mundo les enseña a querer parecerse a Drácula, a la bruja o hasta un mismo demonio. Les estamos cambiando la aspiración del Cielo por la aspiración del miedo.

Recuperemos la Víspera

Por eso, la respuesta católica no es pelearse con el vecino que pone calabazas. Es recuperar la Víspera.
Este 31 de octubre no celebres Halloween. Celebra All Hallows’ Eve en su sentido original:
Ponte en vigilia. Enciende una veladora en tu altar familiar. Reza un Rosario por los santos que mañana vendrán a visitarte. Si vas a disfrazar a tus hijos, vístelos de santos. Es lo que en muchos países se llama Holywins – La Santidad Vence -. Es la verdadera fiesta de la luz.
Porque el 1 de noviembre, cuando suenen las campanas de Todos los Santos, la Iglesia Triunfante descenderá a abrazar a la Iglesia Militante. Y el 2 de noviembre, juntas, la Militante y la Triunfante, nos inclinaremos con misericordia para rescatar a nuestra tercera hermana, la Iglesia Purgante, nuestros Fieles Difuntos.
Esa es la noche que el mundo nos quiere robar con telarañas y calabazas.
No dejemos que nos roben la esperanza. No cambiemos la corona de los santos por la máscara de los monstruos. Volvamos a esperar el Cielo como se debe esperar: orando, en vela y con el corazón limpio.
Que esta Víspera no nos encuentre disfrazados de muerte, sino preparados para la Vida Eterna.

Compartimos los horarios y actividades que tendremos en el Santuario

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